La productividad sube un 40%. Nadie sabe qué producimos.
El equipo del cuñado cerró un 40% más de incidencias por persona. Resolvió un 20% menos de problemas. Hubo tarta.
Leer la historia →Oficina
KPI, dashboards, encuestas de clima laboral y reuniones sobre reuniones. Todas las cifras son reales, todos los informes cuadran y, aun así, el trabajo sigue sin salir. Nadie en estas historias miente. Ese es el problema. El cuñado trabaja aquí. Tiene una acreditación colgada del cuello y cuatro dashboards.
El equipo del cuñado cerró un 40% más de incidencias por persona. Resolvió un 20% menos de problemas. Hubo tarta.
Leer la historia →El 94% de la plantilla está satisfecha, dice la encuesta. Respondieron 50 de 200. Para ser anónimo, había que iniciar sesión.
Leer la historia →El índice de satisfacción subió de 98,0 a 99,5. En la diapositiva parecía un cohete. El eje empezaba en 97.
Leer la historia →Quien gana el empleado del mes lo hace peor el mes siguiente. La dirección culpó a la complacencia. Era aritmética.
Leer la historia →La empresa del cuñado se puso como objetivo un 30% menos de reuniones. Lo cumplió en tres semanas. Les cambiaron el nombre.
Leer la historia →Historias de fuera de la oficina: Vida real.