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¿Es más productivo trabajar desde casa? Lo que pasó cuando lo decidió el azar

+13% → +22%: Ganancia de rendimiento del teletrabajo: asignado por fecha de nacimiento y elegido libremente

En resumen: no se puede responder comparando a quien trabaja desde casa con quien va a la oficina, porque eligieron distinto por algún motivo. Dos experimentos sortearon por fecha de nacimiento. En un centro de llamadas, quienes se fueron a casa nueve meses rindieron un 13% más y se marcharon de la empresa la mitad de veces. En un estudio de 2024 con 1612 empleados de oficina, dos días a la semana en casa no cambiaron las evaluaciones ni los ascensos en dos años, y las bajas voluntarias cayeron alrededor de un tercio. No demuestra que la casa sea mejor para todo trabajo; demuestra que la comparación de la máquina de café no vale.

Parte desde la tercera planta. El jefe del cuñado ha notado que quienes teletrabajan tardan más en contestar los correos. Lo ha notado dos veces, las dos un viernes. Ha concluido que el teletrabajo no funciona.

El cuñado ha notado que en casa hace más, porque nadie se acerca a su mesa a preguntarle si le llegó el correo sobre la reunión sobre el correo. Ha concluido que el teletrabajo funciona.

Los dos tienen ejemplos. Ninguno tiene grupo de control. La discusión va por su tercer año.

Por qué la comparación obvia no sirve

El método tentador es comparar a quien trabaja desde casa con quien va a la oficina. Pero a nadie lo asignaron. La gente eligió, y por motivos concretos: trayectos largos, niños pequeños, un piso tranquilo, un piso ruidoso, una buena relación con el jefe o una pésima. Cualquier diferencia en el rendimiento puede venir del lugar o del tipo de persona que elige ese lugar. Es el sesgo de autoselección, y hace que esa comparación no pueda separar las dos cosas por mucha gente que se cuente.

El remedio es antiguo y aburrido: que el azar decida quién va dónde. Si a la gente la manda a casa una moneda o su fecha de nacimiento, los grupos solo se diferencian por la moneda. Cualquier diferencia posterior es efecto del lugar. Eso es un ensayo controlado aleatorizado.

Experimento uno: el centro de llamadas

En 2015, unos economistas publicaron un estudio en una gran agencia de viajes china con 16.000 empleados. A los teleoperadores que se ofrecieron voluntarios para trabajar desde casa los dividieron por fecha de nacimiento: los nacidos en día par se fueron a casa nueve meses, los de día impar se quedaron en la oficina. Mismo trabajo, mismo programa, mismo sueldo.

Después, la empresa dejó elegir a todos. Más de la mitad de los participantes cambió, en las dos direcciones, y la ganancia medida del teletrabajo casi se duplicó, hasta el 22%. No porque la casa mejorara. Porque se fueron a casa los que rendían bien allí y volvieron los que rendían mal. Otra vez autoselección, esta vez medida: el mismo edificio, la misma gente, y la elección por sí sola sumó 9 puntos porcentuales.

Ganancia de rendimiento del teletrabajo en el centro de llamadas

Asignado por fecha de nacimiento (9 meses)+13%
Cuando la plantilla pudo elegir+22%
La misma empresa, los mismos puestos. Dejar elegir sumó 9 puntos porcentuales: se quedaron en casa quienes rendían bien allí.

Experimento dos: la oficina

Un centro de llamadas es fácil de medir: llamadas por minuto. La mayoría de los trabajos de oficina no. Por eso en 2024 el mismo grupo de investigación publicó en Nature un segundo experimento, en la misma empresa, con 1612 ingenieros, profesionales de marketing y de finanzas. Otra vez por fecha de nacimiento, la mitad podía trabajar desde casa los miércoles y los viernes, y la otra mitad iba cinco días a la semana, con dos años de datos.

Dos días en casa frente a cinco en la oficinaResultado
Evaluaciones del desempeñosin diferencia
Ascensos en dos añossin diferencia
Bajas voluntariasalrededor de un tercio menos

El detalle que imprimió el cuñado: antes del experimento, la mayoría de los 395 mandos implicados esperaba que el trabajo híbrido perjudicara la productividad. Después, la mayoría decía que había ayudado. Su gente no había cambiado. Sus datos sí.

Estadística para novatos: para qué sirve la moneda

Cuando la gente elige su grupo, los grupos se diferencian en cien cosas que no se ven. Cuando elige una moneda, esas cien diferencias se reparten más o menos a partes iguales y solo queda lo que hemos cambiado. Ese es todo el truco, y por eso un estudio aleatorizado modesto gana a mil anécdotas de la máquina de café.

La otra cara: un experimento responde para la gente y los trabajos que estudió. Voluntarios de una empresa de un país no son todos los trabajos del mundo.

Dónde cuesta dinero

Las comparaciones de inversión tienen exactamente el mismo problema. «Los inversores que usan nuestra aplicación ganan más» compara a quien eligió la aplicación con quien no, y la aplicación puede atraer simplemente a gente que ya tenía más dinero y más tiempo. Una comparación justa necesita a las mismas personas, o a personas elegidas al azar, con y sin esa cosa. Por eso cada prueba de esta web compara una estrategia con una acción al azar comprada el mismo día.

La moraleja

El jefe del cuñado leyó el resumen y dijo que su equipo es distinto. Puede ser verdad. También puede ser exactamente lo que dijo cada mando del experimento de 2024 antes de ver los resultados. La cuestión de si el equipo del cuñado es distinto se ha incluido en el orden del día de la reunión del jueves, que es presencial y a la que el cuñado asiste desde casa.

Lo que estos estudios no pueden decir

El cuñado, su jefe y la tercera planta son una ilustración. Las cifras de los estudios proceden de los artículos publicados (Quarterly Journal of Economics, 2015; Nature, 2024). Contenido educativo, no asesoramiento laboral, legal ni financiero.

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