Oficina · Seleccionar por el resultado
¿Hay que copiar a las empresas de éxito? Qué fue de las «grandes»
En resumen: con cuidado. Los libros de negocios suelen elegir las empresas de más éxito y buscar qué tienen en común. Eso es seleccionar por el resultado: sin los fracasos que hicieron lo mismo, no se distinguen los hábitos de la suerte. De las 11 empresas que un famoso libro de 2001 eligió entre 1435 como «grandes», Circuit City quebró en 2008 y Fannie Mae quedó intervenida por el Gobierno de EE. UU. ese mismo año. En nuestro modelo, con 1435 empresas idénticas que solo se diferencian por la suerte, las 11 mejores en 15 años quedan exactamente en el medio en los 15 siguientes.
El consejero delegado se ha leído un libro de negocios en un puente. Estudiaba las empresas de más éxito y descubría qué las hizo grandes: líderes humildes, la gente adecuada en el autobús, una sola idea sencilla. Cada jefe ha recibido un ejemplar y una fecha de taller.
El cuñado buscó las empresas del libro. Varias van bien. Una ya no existe. El cuñado duda si sacarlo en el taller, y decide llevar un gráfico.
Cómo se encontraron las grandes empresas
El ejemplo más conocido del género, publicado en 2001, revisó 1435 grandes empresas de EE. UU. y eligió 11 cuyas acciones habían pasado de normales a espectaculares en 15 años. Después los autores buscaron qué tenían en común esas 11 y las compararon con empresas parecidas que no dieron el salto.
Es un esfuerzo serio, y las empresas de comparación ayudan. Pero las 11 se eligieron por sus resultados. Cualquier rasgo compartido pudo causar el éxito, o pudo ser simplemente frecuente entre las empresas en general, o pudo ser el aspecto que tiene una racha de suerte vista desde dentro.
Qué pasó después
- Circuit City, una cadena de electrónica, se declaró en quiebra en 2008 y fue liquidada en 2009.
- Fannie Mae, el gigante de las hipotecas, quedó intervenida por el Gobierno de EE. UU. en septiembre de 2008.
- Las demás tuvieron suertes diversas: algunas fueron bien, otras fueron del montón. Como grupo, las grandes empresas no siguieron siendo grandes.
No es cosa de un solo libro. Un famoso superventas de 1982 sobre empresas «excelentes» vio cómo dos años después una revista de negocios dedicaba su portada a cuántas de ellas habían tropezado.
Lo que haría la suerte sola
Simulamos 1435 empresas idénticas, iguales en todo, cuya rentabilidad anual en bolsa es puro azar. Elegimos las 11 mejores de los primeros 15 años y las seguimos durante los 15 siguientes, 2000 veces.
| Las 11 mejores de los primeros 15 años, en los 15 siguientes | Resultado |
|---|---|
| Posición media (0 = la mejor, 100 = la peor) | 50 |
| Parte en la mitad de arriba | 51% |
| Probabilidad de que cada una vuelva a estar entre las 11 primeras | 0,8% (al azar: 0,8%) |
En un mundo de pura suerte, las estrellas también tendrían historias, hábitos y líderes sobre los que escribir. Después pasarían a ser exactamente normales. Las empresas reales no son pura suerte, pero cuando los ganadores de antes se deslizan hacia el medio, así es como se ve una buena dosis de suerte en su éxito. Es la regresión a la media.
Estadística para principiantes: estudia también a los perdedores
Elegir los casos por su resultado y luego buscar las causas se llama seleccionar por el resultado. Para saber qué causa el éxito hacen falta todos los que tenían el rasgo, ganadores y perdedores, y todos los que no lo tenían. «Todas las grandes empresas tenían líderes humildes» no significa nada hasta saber cuántas empresas fracasadas tenían también líderes humildes. Es el mismo error que el sesgo de supervivencia: los perdedores que hicieron lo mismo no salen en el libro.
Dónde te cuesta dinero
«Compra las acciones que tienen los mejores gestores» y «copia los hábitos de los inversores de éxito» son seleccionar por el resultado. Una prueba justa fija la regla de antemano, la aplica a todos y cuenta también a los perdedores que la siguieron.
La moraleja
El cuñado llevó el gráfico. El consejero delegado lo estudió y admitió que algunas grandes empresas habían dejado de serlo. Concluyó que debieron de dejar de seguir los principios, y ha encargado un segundo libro, sobre empresas que siguieron siendo grandes. El cuñado lo ha comprobado: elegía sus empresas por haber batido a su sector al menos por diez.
Lo que esto no puede decirte
- Nuestro modelo es pura suerte. Las empresas reales se diferencian en habilidad y estrategia; se trata de cuánto puede parecerse un patrón de suerte a uno de habilidad, no de que la dirección no importe.
- Algunas lecciones pueden ser ciertas. Seleccionar por el resultado no demuestra que una lección sea falsa; significa que el estudio no puede saber si es cierta.
- La suerte posterior es una comprobación aproximada. Las empresas cambian, los mercados cambian, y un declive posterior puede tener causas nuevas.
El consejero delegado, el taller y el gráfico del cuñado son una ilustración. Los datos de las empresas son públicos. La simulación es nuestra: 1435 empresas idénticas con rentabilidades anuales al azar, 15 más 15 años, repetida 2000 veces. Contenido educativo, no asesoramiento empresarial ni financiero.