Un año sin accidentes: ¿mejoró de verdad la seguridad?
En resumen: con sucesos raros, un año en blanco demuestra poco. Si los accidentes ocurren al azar con una media de dos al año, un año sin ninguno sale el 13,5% de las veces, y un centro tiene al menos un año así en una década el 77% de las veces. Un año malo con cuatro o más sale el 14%. Estos recuentos siguen la distribución de Poisson, y saltan mucho de un año a otro sin que cambie nada. Una mejora real se ve como una media más baja durante varios años o en muchos centros, no como un buen año.
El almacén lleva una década con una media de dos accidentes al año. Este año: ninguno. El responsable de seguridad recibió el premio Casco de Oro en la cena anual, y el nuevo cartel («¡Piensa! ¡Luego levanta!») se ha considerado la causa y se ha encargado para todos los centros.
El año anterior, con cuatro accidentes, al mismo responsable lo mandaron a un curso. El cartel ya estaba en la pared.
Cómo se comportan los sucesos raros
Supón que los accidentes ocurren al azar, de forma independiente, con una media de dos al año, y que no cambia nada de un año a otro. El número en un año sigue entonces la distribución de Poisson, el patrón habitual para recuentos de sucesos raros e independientes.
| Accidentes en un año | Probabilidad (media de 2, sin cambios) |
|---|---|
| 0 | 13,5% |
| 1 | 27% |
| 2 | 27% |
| 3 | 18% |
| 4 o más | 14% |
Así que un año perfecto sale por azar más o menos uno de cada siete, y uno «terrible» de cuatro o más más o menos igual de a menudo. En una década, un centro con esta media tiene al menos un año en blanco el 77% de las veces. Una empresa con 20 almacenes así verá unos 2,7 centros sin accidentes cada año, y podría repartir un Casco de Oro cada vez, con todos los centros exactamente igual de seguros que antes.
Accidentes en un año en un centro con media de dos, sin que cambie nada
Qué viene después del cero
Si no ha cambiado nada de verdad, el año siguiente a un año en blanco tiene al menos un accidente el 86,5% de las veces, y el siguiente a un año terrible suele ser mejor. Es otra vez la regresión a la media, y hace que los premios tras los años buenos y los cursos tras los malos parezcan funcionar al revés: al premiado le suele ir peor el año siguiente, y al castigado, mejor.
Cómo ver una mejora real
- Mira varios años. Una media que baja de 2 a 1 al año durante cinco años convence mucho más que un cero.
- Cuenta los casi accidentes. Las situaciones en las que casi hubo daños son mucho más frecuentes, así que muestran los cambios antes.
- Compara centros. Si los centros que cambiaron algo mejoraron más que los que no, eso es una comparación; el buen año de un centro no lo es.
Estadística para principiantes: los recuentos pequeños saltan
Cuando algo ocurre solo unas pocas veces al año, el recuento salta mucho por puro azar. Con una media de 2, sacar 0 o 4 es corriente. Con una media de 200, sacar 0 o 400 sería asombroso. Cuanto menor el recuento, menos dice un año y más hay que juntar años o lugares.
Dónde te cuesta dinero
Las grandes caídas de la bolsa, los impagos en una cartera de préstamos pequeña y las grandes operaciones perdedoras también son sucesos raros. Un año sin ninguno dice poco del riesgo; uno con tres, tampoco. Juzga el riesgo por historiales largos y muchos casos, no por el último año.
La moraleja
Al año siguiente el almacén tuvo tres accidentes. Al responsable de seguridad lo han vuelto a mandar al curso. Al cartel se le sigue atribuyendo el año en blanco, y se está diseñando un segundo cartel («¡Levanta! ¡Luego piensa!») para los centros que tuvieron un mal año. El cuñado ha calculado que unos 2,7 de ellos tendrán un año perfecto el año que viene, y ha pedido entrar en el jurado del premio.
Lo que este modelo no puede decirte
- Los accidentes no son del todo aleatorios. El riesgo real cambia con la carga de trabajo, la plantilla y la estación; el modelo muestra lo que hace el azar solo.
- Los programas de seguridad pueden funcionar. No se trata de que nada ayude, sino de que un año no puede mostrar si ayudó.
- La gravedad importa. Contar accidentes trata igual un moratón que una pierna rota.
El almacén, el Casco de Oro y los carteles son una ilustración. Las cifras salen de la distribución de Poisson con una media de dos sucesos al año y de nuestra propia simulación de años consecutivos. Contenido educativo, no asesoramiento de seguridad laboral, legal ni financiero.