Mito n.º 4 · Volumen
¿El volumen confirma la tendencia? A veces la contradice.
Veredicto: mito. Probamos tres reglas clásicas de volumen de los libros de trading: rupturas con mucho volumen, el suelo del «clímax vendedor» y nuevos máximos con volumen débil. Ninguna marcó una diferencia fiable. El clímax vendedor incluso señalaba en la dirección contraria.
El tío Paco tiene una regla nueva, copiada de un foro de trading: «El volumen precede al precio». La dice despacio, como si fuera un refrán.
La tía Mari Carmen lleva años usando la misma regla, pero con las fiestas. Si hay jaleo, es buena fiesta. Si hay silencio, todo el mundo está a punto de irse. Se ha equivocado con al menos tres bautizos.
Los libros de trading dicen lo mismo de las acciones: un movimiento con mucho volumen es de verdad, uno con poco volumen es de mentira. Subimos el volumen y lo comprobamos.
Qué probamos
- Unas 490 acciones de EE. UU., datos diarios de 2010 a 2026.
- Mucho o poco volumen: el volumen de un día comparado con la media de la acción en los 20 días anteriores. 1,5 veces lo normal es mucho; 2,5 veces es muchísimo.
- Regla 1, la ruptura: el precio marca un nuevo máximo de 20 o 60 días. ¿Es mejor con mucho volumen (al menos 1,5 veces lo normal) que con poco (por debajo de lo normal)?
- Regla 2, el clímax vendedor: el precio cae un 8% o un 12% en cinco días. ¿Una caída con muchísimo volumen (2,5 veces lo normal) marca mejor el suelo que una tranquila?
- Regla 3, el máximo débil: el precio marca un nuevo máximo, pero con menos volumen que el máximo anterior. ¿Avisa eso de una caída?
- La operación: entrada en la apertura del día siguiente, salida a las 5, 20 o 60 sesiones. Costes: 0,05% por operación completa para los largos y 0,30% para los cortos.
- La comparación justa: cada resultado se mide frente a la media de todas las acciones en los mismos días, para que el mérito no se lo lleve un mercado alcista. Y solo comparamos versiones con mucho y poco volumen del mismo suceso, con la misma volatilidad, para que las acciones nerviosas no lo distorsionaran.
Son 24 versiones en total, cada una con entre miles y cientos de miles de casos.
Qué encontramos
Regla 1: las rupturas con mucho volumen no fueron mejores. Las rupturas con mucho volumen lo hicieron entre -0,01 y +0,22 puntos porcentuales mejor que las tranquilas. Nada de eso fue significativo, y además cambiaba de signo: más o menos cero o negativo en la primera mitad de los datos y positivo en la segunda. Con entre 36.000 y 52.000 rupturas con mucho volumen y más de 100.000 tranquilas, el problema no era que hubiera pocos datos.
Regla 2: el clímax vendedor hizo lo contrario. La teoría dice que una venta grande y ruidosa significa que ya ha salido todo el que quería salir, así que el suelo ya está. En nuestros datos, las acciones que cayeron con muchísimo volumen lo hicieron después entre 0,25 y 3,94 puntos peor que las que cayeron sin hacer ruido. No llegó a ser significativo, pero fue en la dirección equivocada todas las veces. Las ventas fuertes parecían menos el final de las malas noticias y más su principio.
Regla 3: los máximos débiles no predijeron nada. Los nuevos máximos con volumen menguante se diferenciaron entre -0,54 y +0,17 puntos de los nuevos máximos con volumen creciente, y el signo cambiaba según el plazo y según la mitad de los datos que miráramos.
| Regla | Qué dicen los libros | Mucho frente a poco volumen, por operación | Veredicto |
|---|---|---|---|
| Ruptura con mucho volumen | Más fiable | -0,01 a +0,22 pp | Sin diferencia |
| Clímax vendedor | Marca el suelo | -0,25 a -3,94 pp | Al revés |
| Nuevo máximo con volumen débil | Avisa de una caída | -0,54 a +0,17 pp | Sin diferencia |
En las 24 versiones, ninguna mostró una diferencia significativa que además se mantuviera en las dos mitades de los datos. La correlación entre el volumen y lo que pasó después estuvo cerca de cero en todas partes.
Mucho frente a poco volumen, por operación (puntos porcentuales)
Estadística para novatos: muchos datos no son una prueba
«Las rupturas con mucho volumen lo hicieron hasta 0,22 puntos mejor» suena a algo. Pero una diferencia que es positiva en una mitad de los datos y negativa en la otra es una moneda que sale cara un rato y luego cruz otro rato.
Un efecto de verdad debería aparecer mires el trozo de tiempo que mires. Por eso siempre partimos los datos en dos y comprobamos las dos mitades. La mayoría de los «descubrimientos» no sobreviven al corte.
La moraleja
El volumen te dice cuánta gente operó. No te dice si tenían razón. En nuestros datos no añadió nada a lo que ya decía el precio. Curiosamente, el texto de trading a partir del cual lo probamos ya lo admitía: el volumen es «bueno tenerlo, pero no imprescindible». En nuestra prueba no fue ni eso.
La tía Mari Carmen sigue juzgando las fiestas por el ruido. El tío Paco sigue diciendo «el volumen precede al precio». Los dos hacen más ruido que aciertos.
Lo que esta prueba no puede decirte
- Solo datos diarios. No probamos el volumen dentro del día, como los primeros minutos después de una ruptura.
- Nuestras definiciones. Tuvimos que elegir umbrales exactos para «mucho» y «poco». Otros umbrales podrían dar otras cifras, aunque ninguno de los nuestros se acercó.
- Sesgo de supervivencia. Usamos acciones que cotizan hoy, así que faltan las empresas que se hundieron después de un clímax vendedor. En todo caso, eso hace que el clímax parezca mejor de lo que fue.
Simulación con datos históricos, no operaciones reales. Unas 490 acciones de EE. UU. que cotizan hoy con al menos 800 sesiones de historial, 2010-2026. Resultados medidos frente a la media de todas las acciones en los mismos días, después de costes. 24 variantes probadas; resultados corregidos por comparaciones múltiples. Los resultados históricos no garantizan rentabilidades futuras. Esto es contenido educativo, no asesoramiento financiero.