¿Los zurdos mueren antes? Los nueve años de diferencia que no existían
La versión corta: en 1991, un estudio de 987 fallecimientos en el sur de California dijo que los zurdos morían a los 66 años de media y los diestros a los 75. Pero ser zurdo se reprimía en las generaciones mayores, así que la mayoría de los zurdos que mueren son relativamente jóvenes, simplemente porque a pocos viejos se les dejó seguir siendo zurdos. En nuestro ejemplo, con vidas idénticas, eso solo crea 11 años de diferencia. Un nuevo análisis de 2023 concluyó que el cambio en el porcentaje de zurdos explica la diferencia original de nueve años.
El abuelo Manolo, 81 años, escribe con la derecha. Nació zurdo, pero en su escuela de los años cincuenta eso no se permitía: el maestro le ataba la mano izquierda a la silla y le daba con la regla en los nudillos hasta que cambió. El abuelo dice que eso le forjó el carácter. Casi todo el carácter, dice, se lo forjó la regla.
Lucía le enseñó un titular antiguo: «Los zurdos mueren nueve años antes». El abuelo lo leyó dos veces, se miró la mano izquierda con nueva desconfianza y preguntó si la regla le había devuelto los nueve años. Lucía le dijo que era, de hecho, una pregunta muy buena.
El estudio famoso
En 1991, los psicólogos Diane Halpern y Stanley Coren publicaron un breve informe en el New England Journal of Medicine. Tomaron 987 fallecimientos recientes en el sur de California, preguntaron a las familias si la persona había sido zurda o diestra y compararon la edad media al morir.
- Diestros: unos 75 años.
- Zurdos: unos 66 años.
Nueve años de diferencia es muchísimo: más o menos lo que separa a fumadores y no fumadores. Esa debería haber sido la primera señal de alarma.
La gente que dejó de ser zurda
Este es el problema. En la generación del abuelo, a muchos zurdos naturales los obligaban a cambiar, como a Manolo, o cambiaban por su cuenta para evitarse problemas. Así que entre los nacidos en 1910 muy pocos constaban como zurdos. Entre los nacidos en 1960, muchos más. El porcentaje de zurdos depende de cuándo naciste.
Mira ahora quién muere en un año cualquiera. La mayoría de las muertes son de gente mayor, que consta sobre todo como diestra. Los zurdos de los registros de defunciones vienen en proporción mucho mayor de generaciones más jóvenes, porque ahí están casi todos los zurdos registrados. Su edad media al morir es menor, aunque la mano con la que se escribe no cambie nada de lo que se vive.
Una diferencia sin nada detrás
Montemos un año de fallecimientos en el que zurdos y diestros viven exactamente lo mismo:
- 900 personas mueren a los 80. Nacieron en una generación en la que solo un 3% siguió siendo zurdo: 27 zurdos.
- 100 personas mueren a los 30. Su generación era zurda en un 12%: 12 zurdos.
- Edad media al morir: zurdos 64,6, diestros 75,4.
Once años de diferencia, creados solo por a quién se le permitió seguir siendo zurdo. A nadie le acortó la vida nada salvo la aritmética. Es un sesgo de selección metido en el tiempo: los grupos que se comparan vienen de generaciones distintas. Un nuevo análisis de 2023 en Archives of Public Health modeló exactamente esto y concluyó que el cambio en el porcentaje de zurdos explica la diferencia original de nueve años. Otros estudios que siguen a la gente durante años han encontrado diferencias pequeñas o ninguna.
Edad media al morir en nuestro año de ejemplo, con vidas idénticas
Cómo detectar la trampa de las generaciones
1. Pregunta si los grupos nacieron en momentos distintos. Si un grupo es sobre todo más joven, comparar la edad al morir te engañará.
2. Pregunta si la etiqueta cambió con el tiempo. Ser zurdo, los diagnósticos, los nombres de los oficios: si el porcentaje de gente con una etiqueta cambió entre generaciones, la etiqueta lleva una edad dentro.
3. Sigue a la gente, no cuentes funerales. La prueba justa sigue a personas parecidas desde que nacen, o desde la misma edad, y mira quién vive más.
Dónde te cuesta dinero
«Los fondos de tecnología duran menos» puede significar solo que casi todos los fondos de tecnología se lanzaron hace poco. «Los inversores que usan aplicaciones pierden más» puede significar que los usuarios de aplicaciones son más jóvenes y más nuevos en el mercado. Antes de creerte una diferencia entre grupos, comprueba si empezaron en el mismo momento y en el mismo sitio.
La moraleja
Lucía le explicó la aritmética. El abuelo escuchó, cogió el bolígrafo con la mano izquierda, cosa que no hacía desde hacía setenta años, y firmó. Parecía una araña cayéndose por una escalera. «Ahí está», dijo. «Zurdo otra vez. Si la estadística se equivoca, no he perdido nada. Si tiene razón, tengo 81 años y ya le he ganado quince». Lucía le dijo que no funcionaba exactamente así. El abuelo dijo que la regla no estaría de acuerdo.
Los detalles de los estudios están resumidos de Halpern y Coren (1991) y de análisis posteriores. El ejemplo de 900 y 100 fallecimientos es ilustrativo. Contenido educativo, no asesoramiento financiero.