Mito n.º 5 · Resultados
¿Comprar acciones tras buenos resultados? La deriva tras resultados, a prueba.
Veredicto: mito, al menos para quien solo compra. Las acciones con las mejores sorpresas en resultados no lo hicieron mejor que esas mismas acciones en un día al azar. Entre las mejores y las peores sorpresas hubo una diferencia de unos 2 puntos, pero no fue significativa, venía casi entera de las caídas de las perdedoras y se encogió de unos 3 puntos en 2020-2023 a medio punto en 2024-2026.
El tío Paco ha encontrado la estrategia en la que, según él, «están de acuerdo hasta los catedráticos». Cuando una empresa presenta beneficios mejores de lo esperado, su acción no solo sube ese día. Sigue subiendo poco a poco durante semanas, porque al mercado le cuesta creerse las buenas noticias. Compras tras el buen resultado, esperas y cobras.
Paco no se lo ha inventado. Es uno de los hallazgos más antiguos de la investigación en finanzas, descrito por primera vez a finales de los años sesenta, y tiene nombre serio: la deriva posterior al anuncio de resultados.
La tía Mari Carmen tiene una objeción: «Si los catedráticos lo escribieron hace cincuenta años, ¿quién sigue dejándose ese dinero encima de la mesa?». También tiene sentido. Así que comprobamos quién tenía razón.
Qué probamos
- 12.497 presentaciones de resultados de 531 acciones de EE. UU., de enero de 2020 a julio de 2026. Son 27 trimestres de resultados.
- La sorpresa: en qué porcentaje el beneficio presentado superó o no alcanzó lo que esperaban los analistas. Dentro de cada trimestre, ordenamos las presentaciones en cinco grupos iguales, de las peores sorpresas a las mejores.
- La operación: comprar al cierre del día siguiente a la presentación. No sabemos si cada empresa presentó antes de la apertura o después del cierre, así que esperamos un día para estar seguros de que la noticia ya era pública. Después, mantener 20, 40 o 60 sesiones, más o menos uno, dos y tres meses.
- La comparación justa: cada resultado se mide frente al S&P 500 en los mismos días. Y, como placebo, hicimos la misma operación con las mismas acciones en un día al azar, sin ninguna presentación de resultados.
- El listón: el resultado tiene que ser estadísticamente significativo, contando cada trimestre como un solo dato, porque las presentaciones del mismo trimestre suelen moverse juntas.
Qué encontramos
La mitad de Paco: había una diferencia. Las acciones con las mejores sorpresas lo hicieron mejor que las de las peores: 0,73 puntos al mes, 1,96 puntos a los dos meses y 1,99 puntos a los tres. Tener en cuenta lo nerviosa que era cada acción apenas lo cambió (entre 2,1 y 2,2 puntos). Así que los catedráticos no se equivocaban. Algo había.
Pero nunca pasó la prueba. Lo más cerca que estuvo fue un estadístico t de 1,85 a los dos meses. El listón habitual es más o menos 2. A lo largo de 27 trimestres, la diferencia daba demasiados bandazos para distinguirla de la suerte.
La mitad de Mari Carmen: se estaba apagando. En 2020-2023 la diferencia fue de unos 3 puntos. En 2024-2026, de 0,4 a 0,6 puntos. Como la cesta de Navidad de la empresa del cuñado: jamón en los años buenos y una caja de polvorones en 2024.
Lo que nadie pensó: Paco estaba comprando la mitad equivocada. La diferencia es una resta entre dos grupos. Así que miramos cada grupo por separado.
| Frente al S&P 500, a | Mejores sorpresas | Mismas acciones, día al azar | Peores sorpresas |
|---|---|---|---|
| 1 mes (20 sesiones) | +0,32 pp | +0,38 pp | -0,41 pp |
| 2 meses (40 sesiones) | +0,62 pp | +0,66 pp | -1,34 pp |
| 3 meses (60 sesiones) | +0,39 pp | +1,75 pp | -1,60 pp |
Las mejores sorpresas lo hicieron un poco peor que comprar esas mismas acciones un día cualquiera. Las buenas noticias no añadieron nada. Casi toda la diferencia venía de que las peores sorpresas se quedaban por detrás del mercado.
Así que, para cobrarla, habría que apostar contra las empresas decepcionantes: ponerse corto en ellas y comprar el índice en contra. Ponerse corto cuesta alrededor de un 0,30% por operación completa más las comisiones por mantener la posición de un día para otro. Con un 0,02% diario típico, dos o tres meses de comisiones suman más o menos entre 1,4 y 2 puntos. Eso es más o menos todo lo que las perdedoras se quedaron atrás, entre 1,3 y 1,6 puntos. Comprar, en cambio, cuesta solo un 0,05% por operación completa, pero en el lado de la compra no había nada que cobrar.
Frente al S&P 500 después de la presentación (puntos porcentuales)
Estadística para novatos: una diferencia no es una operación
«El mejor grupo le sacó 2 puntos al peor» suena a 2 puntos de beneficio. No lo es. Una diferencia entre dos grupos solo se convierte en dinero si puedes ponerte a los dos lados: tener las ganadoras y apostar contra las perdedoras, y pagar por las dos cosas.
Si solo puedes comprar, la pregunta correcta es otra: ¿lo hicieron mejor las acciones que compré de lo que esas mismas acciones habrían hecho de todos modos? Para eso sirve el placebo del día al azar. Aquí la respuesta fue no.
La moraleja
Paco tenía razón en que la deriva existe en los libros, y en nuestros datos también había un rastro. Mari Carmen tenía razón en que se estaba apagando. Ninguno se dio cuenta de que el rastro estaba en el lado de la operación que Paco nunca hace.
El nuevo plan de Paco es comprar a la competencia de las empresas que decepcionan. Mari Carmen dice que lo vio venir. Lo vio, en 2024, y según Paco eso no cuenta, porque para entonces lo veía todo el mundo.
Lo que esta prueba no puede decirte
- Un periodo corto y sobre todo alcista. De 2020 a 2026 el mercado fue casi siempre alcista, y 27 trimestres no son muchos. A lo largo de décadas o en un mercado bajista largo, la deriva podría comportarse de otra manera.
- Falta el primer día. Entramos el día después de la presentación, así que el salto del propio día no está incluido. Es a propósito: cuando la mayoría de la gente lee la noticia, ese día ya ha pasado.
- Sesgo de supervivencia. Usamos acciones que cotizan hoy, así que faltan las empresas que se hundieron después de unos malos resultados. Probablemente eso hace que el peor grupo parezca mejor de lo que fue, y es una de las razones por las que incluso un día al azar superó aquí al S&P 500.
- Nuestra definición de sorpresa. Usamos la sorpresa publicada en porcentaje. Otras medidas, como el salto del precio el día de la presentación o los cambios en las previsiones de los analistas, podrían ordenar las presentaciones de otra manera.
Simulación con datos históricos, no operaciones reales. 12.497 presentaciones de resultados de 531 acciones de EE. UU. que cotizan hoy, de enero de 2020 a julio de 2026. Resultados medidos frente al S&P 500 en los mismos días, antes de costes; los costes son costes típicos de compra y de posiciones cortas, no los de un bróker concreto. Significación calculada sobre medias trimestrales (27 trimestres). Los resultados históricos no garantizan rentabilidades futuras. Esto es contenido educativo, no asesoramiento financiero.